La Revolución de Internet y su Impacto en los Medios de Comunicación

junio 27, 2008

Los comunicadores sociales definen la información como todo mensaje que logra disminuir la incertidumbre. Por otra parte la comunicación se reconoce como un proceso de intercambio de información, un intercambio de ideas cuyo resultado es la concreción de ideas nuevas o el reforzamiento de las ideas preconcebidas. Debe ser por eso que en la historia del mundo, las revoluciones de la humanidad han estado signadas por los grandes avances que se han dado en la capacidad de comunicación del hombre.

Definitivamente el fenómeno que logró revolucionar al mundo es esa denominada Internet. Ciertamente, Internet ha cambiado y mejorado diversos procesos, ha logrado unir al mundo en cuanto a su capacidad de conexión y representa sin duda una oportunidad para nuevas creaciones.

Se reconoce además que Internet ha logrado imponerse con mayor rapidez en comparación con la forma como lo hicieron en su momento la escritura y la imprenta. También, la Web está acompañada de un ritmo de cambios acelerado y, aparentemente, sin interrupciones. De tal modo, que sus alcances son también ilimitados y bajo la sombra de estas afirmaciones parece que, actualmente, quien no se incorpora a la Red navega contra la corriente del éxito.

El fenómeno Internet destaca particularmente porque se trata de un instrumento que facilita a las personas el rápido acceso a cantidades infinitas de información, a un costo relativamente bajo, sobre cualquier índole y proveniente de cualquier rincón del mundo. Será por esta razón entonces que se escucha hablar de una Sociedad de la Información, un conglomerado humano que parece tener ahora toda la información que desee a su alcance.

En síntesis, la nueva etapa de la historia humana que se caracteriza por términos como informático, digital, electrónico, virtual, computarizado; tiene como protagonista a la Web: una Red de redes a libre disposición que todo individuo que, por supuesto, cuente con los instrumentos mínimos necesarios para estar conectado.

Internet: ¿Un nuevo medio de comunicación de masas?
Técnicamente se define la Internet como una interconexión de redes informáticas que permite una comunicación directa a las computadoras que se encuentran conectadas.

Cuando se habla de Medios de Comunicación de Masas, se hace referencia a instrumentos que permiten la emisión de un mismo mensaje, al mismo tiempo, a una gran cantidad de personas; Internet, por su parte, es mucho más que eso, porque ciertamente un mismo mensaje puede enviarse al mismo tiempo a una gran cantidad de personas, pero no todas las personas sabrán de él al mismo tiempo – si se trata de un email cada quien leerá el mensaje al revisar su Bandeja de Correos – y cada persona tendrá en sus manos la decisión de leerlo o no. Así también, los contenidos de un Sitio Web están al alcance de todos, pero cada individuo puede buscar entre toda la información que se le ofrezca sólo la que le resulte interesante. La gran diferencia de Internet es que si bien es de alcance masivo, (sin duda el medio de mayor alcance masivo en cuanto a espacio territorial) es totalmente personalizado y permite una interacción entre emisores y receptores jamás experimentada anteriormente. Ferrero Barberá afirma en tal sentido que “La mayoría concibe Internet como un metamedio o, mejor, un supramedio. Es una especie de gran contenedor en el que caben todos los medios que hemos conocido hasta ahora. Internet no sería entonces un medio sino solo el canal: como el aire por el cual circulan todas las ondas.”

Internet , ofrece nuevas formas de acción para los medios de comunicación tradicionales, los cuales tienen, al menos, dos grandes oportunidades con Internet: pueden aprovechar la Red para la interacción con nuevos mercados y para expandir sus formas de comunicación con la audiencia o, ir más allá, incorporarse al “ciberespacio” con un sitio propio, con características adaptadas al nuevo entorno comunicativo que le permitan imponerse como un nuevo medio en la Red. Porque al fin y al cabo, tal como lo señala Pablos (2001) “…Internet es un medio de comunicación lo mismo que lo es un quiosco de prensa o las calles de la malla urbana que utilizamos para acceder al punto donde expenden el diario cada mañana.”

La inmediatez que vemos en la radio es igualada e incluso algunas veces superada en la Web. Al respecto Díaz (2000) dice que “Una de las ventajas más importantes es que las noticias llegan más pronto por Internet que con el periódico impreso, ya que su canal de transmisión es la red mundial y el hecho de contar con un agente material permanente –la computadora– ahorra tiempos de transporte y riesgos de incomunicación que sí enfrenta el medio impreso”.

Otra peculiaridad es la simultaneidad, porque quien accede a Internet puede consultar varios sitios a la vez y hacer su libre monitoreo sobre ellos. Esta posibilidad en radio y televisión es aún inexistente, pues todavía no es posible sintonizar más de un canal de TV, o una señal de radio, a la vez.

Internet incide en la comunicación social al ofrecer no sólo una nueva herramienta para facilitar el trabajo de investigación que supone un buen periodista o cualquier persona que la utilice la red, porque nos acorta las distancias  y también nos permite un nuevo espacio  en el cual desenvolvernos ya sea para estar informado, simplemente diversión o cual fuere el fin.

Internet y las Tecnologías de Información han afectado o cambiado la comunicación social y al mundo en general.

Internet han llegado para revolucionar nuestro entorno y convertirlo en un mundo virtual, esto se da de manera más concreta en las grandes ciudades, en donde el impacto de la tecnología es aún mayor, y el ritmo de vida de la población es más acelerado, por lo que se vuelven más adaptables al cambio constante y a la permanente innovación.

Como todos pueden ver los últimos años en la Web circula mucha información “basura” como podríamos llamarla de alguna manera (pornografía, etc.) es por eso que entre todos deberíamos tratar de cambiar esto y darle a este enorme mundo de la información el uso que se merece y para el cual fue establecido.

FUENTES BIBLIOGRAFICAS:

·        DÍAZ, DAVID. El Medio Digital frente a los “Periódicos Impresos”, la Radio y la Televisión. Disponible en: http://www.ull.es/publicaciones/latina Revista Latina de Comunicación Social. Año III. No. 31. Junio 2000.

·        PABLOS, JOSE MANUEL DE. La Red es Nuestra. Ediciones Paidós Ibérica. Barcelona, España. 2001.

·        FERRERO BARBERÁ, MARTA. Internet y los Portales como Nuevo Espacio para los Medios de Comunicación. Disponible en: http://www.Las5w.com.ar Noviembre 2001

·        http://www.saladeprensa.org

·        http://alquimiadeletras.files.wordpress.com

·        http://esferadecomunicacion.files.wordpress.com

 

          

  Juan Villa Iturrieta    LU 709304

PANTALLAS Y PANTALLITAS

junio 27, 2008

 

 

Con estas palabras definió anoche René Vargas Vera[1] a los instrumentos de la revolución tecnológica a la que asistimos. Faltaban escasos minutos para las 10 de la noche en la Iglesia San Alfonso. La gente escuchaba atenta, es que él había viajado especialmente a nuestra provincia para presenciar aquello para lo que sus palabras servían de preludio. El frío desgarraba afuera y el calor humano prometía adentro. Sólo unos minutos separaban al silencio sepulcral del estallido de aplausos que recibió al Estudio Coral de Buenos Aires, uno de los mejores coros de Argentina y del mundo, que estaba dirigido por el genial Lopez Puccio – también integrante de Les Luthiers- y venía, además, por primera vez a Salta…

 

Siglo XXI. Año 2008. No sería precursor decir que asistimos al arribo de las nuevas tecnologías. Menos sería innovador establecer que van ganando día a día nuevos espacios, a medida que crecen las personas dispuestas a articular algún aspecto de su vida con ellas. Y tampoco sería útil escondernos en un armario de melancolía por las cosas que se llevaron y los cambios que trajeron. Lo cierto es que ya están aquí, tienen su espacio, se renuevan y reinventan día a día.

Asistimos, en lugares privilegiados, a los mejores conciertos a través de un reproductor de DVD y un home theater  bien ecualizado, comunicamos sensaciones, y los besos y abrazos parecen llegar, por teléfonos móviles, por chat, o por e-mail. Accedemos al pensamiento de un sinfín de autores clásicos y contemporáneos. Llegamos rápido, instantáneamente. Unimos puntos distantes a miles de kilómetros en fracciones de segundos.

Accedemos, por portales como Google o Wikipedia, a la información necesaria en cada momento, y que de otra manera, nos demandaría días o años de búsqueda y recopilación.

Y también nos nutrimos de los medios masivos, y contribuimos a la construcción que ellos hacen de nuestra realidad. En este sentido, Cristina Mata[2] advierte la proliferación de un nuevo modo en el diseño de nuestras interacciones, en este estado de sociedad al que denomina “Sociedad Mediatizada”, una nueva forma de estructuración de las prácticas sociales, marcada por la existencia de los medios.

Eliseo Verón[3] también hace su aporte en la cuestión, aportando a la definición del fenómeno de mediatización, como un proceso dentro de la sociedad por el cual las prácticas sociales (modalidades de funcionamiento institucional, mecanismos de toma de decisión, hábitos de consumo, conductas más o menos ritualizadas, etc.) se transforman por el hecho de que hay medios

Es en esta coyuntura que vivimos donde la mediatización de la sociedad -la cultura mediática- nos muestra claramente como el proceso colectivo de producción de significados a través del cual comprendemos, comunicamos, reproducimos y transformamos nuestro orden social, se ha rediseñado a partir de la existencia de las tecnologías y medios de producción y transmisión de información y la necesidad de reconocer que esa transformación no es uniforme.

   Nos enfrentamos aquí a un cambio que no es tan sólo epocal, sino que remite también a un modo de pensar que, de alguna manera, pone de manifiesto la necesidad de recuperar la materialidad de los procesos significantes o, si se quiere, de reponer la centralidad de los medios en el análisis cultural pero no ya en su carácter de transportadores de algún sentido añadido -los mensajes- o como espacios de interacción de productores y receptores, sino en tanto marca, modelo, matriz, racionalidad productora y organizadora de sentido.

Y nuestro lenguaje cotidiano se ha modificado, hablamos distinto. Dr. José Luis Orihuela Colliva[4] señala que es esta circunstancia, justamente, una de las manifestaciones más evidentes de la cultura digital. Ya hemos incorporado, en principio con carácter definitivo, a nuestras prácticas discursivas una gran cantidad de términos que utilizamos con la misma frecuencia con que usamos los recursos que ellos designan: Internet, correo electrónico, páginas web, módem, formatos de archivo, velocidad de conexión, servidor, webcam, interfaz, escáner, compresión, listas de distribución, foros de discusión, salas de chats, y por supuesto, cibercomunidades, medios virtuales, hipertextos y portales.

En un artículo publicado por el periódico La Nación hacia el año 1996, Humberto Eco[5] distinguía, en una metáfora, entre diversos modos de usar la internet

Así, el “borracho” es el usuario no profesional que padece del síndrome de fetichismo tecnológico, alguien que ha desarrollado tal relación de dependencia con los instrumentos digitales que ya no concibe la vida fuera de la red: cuando sale al mundo exterior es para visitar un cibercafé, con sus amigos se encuentra en las salas de un chat, vive pendiente del correo electrónico, pasa la mitad del día navegando y la otra mitad rediseñando su home page.

El “abstemio” no es usuario (todavía), el temor que le produce una tecnología que desconoce y que amenaza su perfil profesional le hace refugiarse en su confortable tecnofobia, que en ocasiones enmascara ideológicamente, pero que no es más que la perplejidad timorata de quien no sabe resituarse en el presente y prefiere la apacible parálisis del pasado.

El “catador” es el usuario que no ha sucumbido al vértigo provocado por la velocidad del cambio, que ha superado la fascinación y que no se ha estancado en la perplejidad. Utiliza los nuevos medios en función de sus necesidades reales, con sobriedad y con prudencia. Sabe escoger y es consciente de que no puede probarlo todo.

Para finalizar, el mismo Dr. Orihuela Colliva, antes mentado en este mismo ensayo, nos llamaba a tomar el desafío de ser protagonistas de la revolución tecnológica, en vez de limitarnos a adaptarnos de manera mecánica y acrítica a sus imposiciones. Yo propongo mantener siempre en mente que las herramientas tecnológicas nos son las experiencias en sí. Pueden representarlas, transmitirlas, acercarlas, e incluso ser parte de ellas, pero nunca pueden reemplazar aquello a lo que se refieren. Como decía, que las transmitan, que las representen, o que las acerquen, pero no permitamos que las reemplacen. Que no dejen de ser el medio, la pantalla, para que nadie nos quite nunca la posibilidad de implicar todos nuestros sentidos y subjetividades, junto a un contexto determinado, para vivir plenamente las experiencias más profundas que nos brinda nuestra existencia.

Olvidaba mencionarlo. ¿Por qué al comenzar este ensayo hago alusión a la hora, el lugar, el clima, y las sensaciones de la gente en un evento determinado? Simplemente porque pude estar ahí. No es lo mismo que verlo por TV, vaya que no es lo mismo…

ALEJANDRO MARCELO BENAVIDEZ


[1] Nació en Catamarca y se radicó en Buenos Aires. Estudió piano y violín. Cursó en el seminario. Se formó en filosofía e incursionó en derecho. Su nombre fue reconocido por muchos años como referente importante para la crítica de la música popular desde su columna en el diario La Nación del que sigue siendo colaborador.

[2] MATA, Cristina. De la cultura masiva a la cultura mediática. Diálogos de la comunicación. Argentina.

[3] VERÓN, Eliseo. Semiosis de lo ideológico y del poder: la mediatización. Universidad de Buenos Aires. Argentina.

[4]ORIHUELA COLLIVA, José Luis. Promesas de la era digital. Sala de Prensa

[5] ECO, Humberto, “Dos o más modos de usar Internet: la alcohólica y el catador”, La Nación, 1996.

 http://www.saladeprensa.org/art170.htm

http://cursa.ihmc.us/servlet/SBReadResourceServlet?rid=1131318757078_1471265778_1179

http://www.youtube.com/watch?v=DNANPeUDeMg

 

TRABAJO PRACTICO Nº1

mayo 19, 2008

Cátedra: Usos tecnológicos en la comunicación

 

Trabajo Práctico nº 1

 

  1. En que consiste el método de análisis desarrollado por Manuel Castells para comprender las relaciones entre tecnología y sociedad.
  2. ¿Cuáles son las características del modo de producción que dieron origen al industrialismo vinculado con la tecnología de la época?
  3. Como caracteriza Manuel Castells la fase actual denominado “informacionalismo”.
  4. De que manera describe las tecnologías de la información.
  5. ¿Cuáles son las etapas de innovación tecnológica que identifica Castells en la era de la maquina durante la revolución industrial.
  6. ¿Cuál es el estado actual del progreso científico tecnológico? ¿consideras la innovación de las Tics?

Desarrollo

 

1) En que consiste el método de análisis desarrollado por M. Castells para comprender la relación entre tecnología y sociedad.
Su método de análisis se centra en la revolución de la tecnología, en el impacto y la capacidad de penetración que ha tenido en la sociedad. Pero esa revolución se sustenta en una base económica que han tenido o tienen los países, centrados en la tecnología de la información, han establecido escala a nivel global de carácter interdependiente, determinando una nueva forma de relación entre economía, estado y sociedad. Hubo una liberación de las fuerzas productivas.
Así las sociedades que se han concentrado en la revolución de la tecnología paralelamente ha desnudado a las sociedades que no han podido incorporarse o ha permitido que grupos utilicen a la misma con el propósito de degradar a la condición humana y no favorecer a su bienestar, es decir ese cúmulo de información, de imágenes ha estimulado la generación la hiperactividad mental y el deseo prohibido.
Aunque tampoco se puede negar que la tecnología ha permitido la interacción de las relaciones económicas, con sus nuevas de producir, de crecer, de comunicar, de gestionar y de vivir.
La revolución tecnología surgió de modo conciente, dio lugar a un espíritu libertario, a un desarrollo de la cultura en otras direcciones. Un ejemplo concreto lo constituye el Internet. (donde se distingue claramente relaciones y debates complejos)
Si bien la sociedad no determina la tecnología, ésta puede sofocar su desarrollo a través del estado.
La capacidad que la sociedad tiene para dominar su tecnología define en gran medida su destino o su capacidad para adaptarse también genera conflictos.
Cada sociedad en conjunto con la evolución tecnológica obtenida, determinan su capacidad de avance y perfeccionamiento en torno social. Es decir, “la tecnología expresa la capacidad de una sociedad para propulsarse hasta el dominio tecnológico mediante las instituciones de la sociedad, incluido el Estado”.

El proceso histórico mediante el cual tiene lugar ese desarrollo de fuerzas productivas marca las características de la tecnología y su entrelazamiento con las relaciones sociales.

 

2)       La producción es un proceso social complejo debido a que cada uno de sus elementos se diferencia internamente. Así pues, la humanidad como productor colectivo incluye tanto el trabajo como a los organizadores de la producción, y el trabajo está muy diferenciado y estratificado según el papel de cada trabajador en el proceso de producción

 

El producto del proceso de producción lo utiliza la sociedad bajo dos formas: consumo y excedente. Las estructuras sociales interactúan con los procesos de producción mediante la determinación de las reglas para la apropiación, distribución y usos del excedente. Estas reglas constituyen modos de producción y estos modos definen las relaciones sociales de producción, determinando la existencia de clases sociales que se constituyen como tales mediante su práctica histórica.

 

En el modo de producción industrial, la principal fuente de productividad es la introducción de nuevas fuentes de energía y la capacidad de descentralizar su uso durante la producción y los procesos de circulación.

 

El industrialismo se orienta hacia el crecimiento económico, esto es, hacia la maximización del producto.

Cada modo de desarrollo posee asimismo un principio de actuación estructuralmente determinado, a del que alrededor de organizan los procesos tecnológicos: el industrialismo se orienta hacia el crecimiento económico, esto es hacia la maximización del producto: el informacionalismo se orienta hacia el desarrollo tecnológico, es decir hacia la acumulación de conocimiento y hacia grados mas elevados de complejidad en el procesamiento de la información

 

 3) El surgimiento de una nueva estructura social manifiesta bajo distintas forma, según la diversidad de cultura e instituciones de todo el planeta. Esta nueva estructura social esta asociada con el surgimiento de un nuevo modo de desarrollo, el informacionalismo, definido históricamente por la reestructuración del modo capitalista de producción hacia final del siglo XX.

 

      El factor histórico decisivo para acelerar, canalizar y moldear el paradigma de la tecnología de la información e inducir sus formas sociales asociadas fue/es el proceso de reestructuración capitalista emprendido desde la década de 1980.

 

4) Manuel Castells define las tecnologías de la información como:

-El uso del conocimiento científico para especificar modos de hacer cosas de una manera reproducible.

-En este ámbito se encuentran: el conjunto convergente de tecnologías de la microelectrónica, la informática (máquinas y software), las telecomunicaciones televisión/radio y la opto electrónica, también incluye la ingeniería genética y su conjunto de desarrollos y aplicaciones en expansión.

-No solo son herramientas que aplicar, sino procesos que desarrollar.

Existen tres etapas:

v     Automatización de las tareas,

v     Experimentación de los usos y reconfiguración de las aplicaciones.

v     En la tercera etapa, los usuarios aprendieron tecnología creándola, y acabaron reconfigurando las redes y encontrando nuevas aplicaciones.

 

 

 

5) La Era de la Máquina se jerarquiza de esta manera:

v     Siglo XVIII : la máquina a vapor,

v     Siglo XIX : la turbina de agua, la máquina de combustión interna y la turbinas al vapor,

v     Siglo XX: la turbina a gas.

 

6) Considerando las innovaciones de las TICs y del conocimiento, el autor identifica la existencia de un paradigma tecnológico en el que las revoluciones científicas ayudan a organizar, la esencia de la transformación tecnológica actual en su interacción con la economía y la sociedad. El paradigma de la TICs no evoluciona hacia su cierre como sistema, sino hacia su apertura como una red multifacético. Es poderoso e imponente en su materialidad, pero adaptable y abierto en su desarrollo histórico. Sus cualidades decisivas son su carácter integrador, la complejidad y la interconexión.

La mente humana es una fuerza productiva directa, no sólo un elemento decisivo del sistema de producción. Lo que pensamos y cómo pensamos queda expresado en bienes, servicios, producción material e intelectual, ya sea alimento, refugio, sistema de transporte y comunicación, etc. Los contextos culturales/institucionales y la acción social interactúan con el nuevo sistema tecnológico.

 

INTEGRANTES:

          Benavidez, Alejandro

          Saiquita, Nelson

          Sandobal, Ramiro

          Villa Iturrieta, Juan

Comunicación… Educación… Cambios. “- Sabía Ud. ?” . Versión en español.

mayo 19, 2008

http://www.youtube.com/watch?v=L2e7Px-OEF0